“Por la bahía,
yo quiero ser marinero
por la bahía…”
Esta es la sevillana que yo voy a escuchar mientras escribo o lo intento, pues a veces no me es realmente fácil explicarme o explicarlo. Como no me conocéis, os entrego contexto personal, me llamo Rosa, tengo la friolera de casi 45 años y vivo en una odisea del día de la marmota desde prácticamente que el Covid llegó a nuestras vidas.
Realmente no sé como todo empezó pero si como poco a poco dejaba de asistir a lugares, de hacer planes, de relacionarme casi por completo con mi alrededor. Salir de casa me era y me sigue siendo, por momentos casi imposible, de hecho abrirle la puerta a un repartidor hacía que mis pulsaciones subieran a 180. Todo esto tiene un nombre y si no lo conoces, no sabes cuanto me alegro, se llama Agorafobia.
La mayor parte de mi vida he realizado trabajos de cara al público y relacionarme con personas era algo que me resultaba facilísimo, también he sido siempre una persona muy creativa, esa faceta me era fácil de expresar con la peluquería y el maquillaje… pero todo eso desapareció de un manotazo de mi día a día. Todo era demasiado triste, desmotivador e increíblemente monótono, pero un día curioseando YouTube, conocí el Scrapbooking, de eso llegué de rebote a la costura creativa. Creé mi pequeñita marca BALLENITA, vendo cositas que me encargan o que simplemente hago y muestro en mi instagram
pero…
soñar, imaginar y aprender, eran las únicas habitaciones en mi vida que no tenían paredes y no iba a ser yo quien las construyera.
Por mi profesión y por sangre, la moda flamenca la había vivido de manera intensa y había partipado en ella, peinando, maquillando, editoriales, preparando pases de modelos…, como ultimo contexto y no por ello menos importante, es que soy una persona no normativa en cuanto a mi talla y debido a mi obesidad. Quien esté “metiita en carnes” que suena mejor que gorda, sabe la dificultad como sevillana de encontrar un traje de flamenca, de ir a una
tienda y una vez pasada la talla 48 o 50 poder probarte un vestido de gitana, digamos que a día de hoy es algo casi imposible, espero que por poco tiempo.
Sabía manejar una máquina de coser y sabía coser muchos tipos de tela pero, ¿cómo se hace un traje?, ¿qué es un patrón?…yo no sabía nada de todo ese mundo.
Desde 2024 yo había estado aplicando a talleres de costura locales “gratuitos”, debido a mi situación económica, pero aquí se hace por sorteo y no había tenido suerte. En octubre de 2025 empezaban de nuevo los cursos y yo no dejaba de buscar información. Un día encontré Laboratorium.
Es una escuela que estaba en mi pueblo, que ofrecía varias modalidades de cursos, pero que realmente yo no podía permitirme, aunque dispongan de pago mensual. Yo desde 2021 no cobro absolutamente nada. Pero mi corazón se aceleró, esta vez no era miedo, era ilusión, algo dentro de mi me dijo esto seria realmente un sueño. No solo el hecho de poder hacerme un traje para mi, sino poder un día vestir de reinas a esas gorditas que como yo, merecen ser incluidas en tiendas, ser capaces de probarse un traje antes de pagarlo y decidir si le queda mejor un modelo u otro, sin tener que preocuparse de si tienes mas cintura o caderas…. toda esa maquinaria empezó a dar vueltas en mi cabeza y yo como buena queer incomprendida de la vida,
empecé a fantasear y a pensar ¿te imaginas….?
El viernes que viene daremos por finalizado el curso de Flamenca 1, y a partir de ahora cuando nombre Laboratorium o como yo le digo “el cole”, quiero que se entienda que hablo de Susana la directora, de Ventura, a quien yo llamo Maestro y por último, mis compañeras o como yo considero, mi familia desestructurada favorita.
Laboratorium me ha enseñado patronaje, ampliado mis conocimientos y mejorado mi costura, me ha abierto un mundo de posibilidades. Laboratorium me ha hecho amar el salir de casa una vez a la semana, me ha creado la necesidad de adquirir conocimientos sobre costura, de valorar a las “costureras”, me ha traído a la mente recuerdos, olores y sensaciones que viví con mis Abuelas, ambas sin darse cuenta y con premeditación, sembraron en mi niñez una semilla que ahora empieza a florecer y que me hace revivir momentos con ellas en muchas puntadas, a veces me detengo y pienso, que orgullosa estaría mi Abuela Isabel o mi Abuela
Nena…
Laboratorium me aceptó, con todas mis taras, mis miedos, mis nervios, mi incertidumbre y no solo eso, me brindó cariño, me abrazó en días muy malos, en ataques de pánico, en confesiones entre lágrimas, me abanicó el alma en días que me quemaba y me socorrió sin darse cuenta de un abismo del que casi por sistema yo no estaba ya dispuesta a luchar por salir. Laboratorium es hogar, es un camino rodeado de libertad, de sueños, de resiliencia, de risas que resuenan entre esas paredes cuando se apagan las luces, es creatividad, es upcycling, es fantasía y es realidad, es donde al entrar olvidas tu vida en la puerta, donde tu verdadero “YO” se toma equis horas a la semana solo para mimarse, es un lugar realmente especial.
Desde aquí te animo a dejar los “miedos” de un lado y si por alguna razón te lo estas pensando, lánzate, hazlo, imagínate con tu propio traje de flamenca, vestido, falda, pantalón…hay muchísimas posibilidades en la escuela que quizás no sepas que
necesitas o que estes dudando en comenzar, YO TE ANIMO a hacerlo. Gracias Laboratorium por TODO.
Ahora cambiaria de Sevillana, pondría una de Rafael del Estad que dice: te canto esta Sevillana pa’ decirte que te quiero…
No quería despedirme sin dar especialmente las GRACIAS a la persona que me ha permitido realizar esta aventura mi hermano Rafael, quien al segundo de enterarse que yo estaba deseando hacer algo así, y que ademas me serviría para combatir mi Agorafobia, se ofreció a hacerse cargo económicamente de todo. Ya sabes que no tengo palabras para agradecerte esto que has hecho por mi, que estoy deseando que veas mi traje terminado y sientas que tanto el, como todos los que están por venir, son un poco un logro tuyo también, yo sé que te cuesta mucho ganar dinero y ser capaz de desprenderse de él desinteresadamente,
Gracias una vez mas, te quiero tanto tanto, como las ganas que tengo de abrazarte. Gracias a mis Padres y hermanito por también haberme animado mucho cuando compartía con ellos mi progreso. Gracias Marido porque tu te has vivido la parte mas dura y la cara mas fea de todo esto y siempre me has ayudado.
Ahora voy a hacer gala del descaro que antes poseía y que andaba encerrado en alguna cárcel de mi cabeza y propongo y manifiesto… ¿os imagináis que incluyeran una clase en Laboratorium de costura creativa y yo pudiera enseñarnos a hacer maravillas? Proyectos como neceseres, macutos, mochilas, carteras, bolsos…aprovechar trocitos de
tela o ir a comprar las bonitas y lucir algo que el mercado no ha hecho para ti pero tu todavía no sabes que puedes hacerlo por ti mismo/a.
Sólo tenéis que pedírselo a la directora ¿no?.
Me voy pero no voy a cerrar esta puerta, la voy a dejá encajá hasta
Flamenca 2….. hasta Septiembre.
Rosa F.

