Ana, ¿qué es la agorafobia y cómo es tu día a día?
La agorafobia es miedo a estar en sitios de los que no puedes huir si sufres un ataque de ansiedad y eso hace que empieces a evitar lugares. En mi caso, ese miedo hizo que no pudiera salir de casa durante años. Actualmente voy consiguiendo hacer cada vez más cosas: bajar al súper, esperar en una cola, cruzar una calle o montarme en un tren, cosas que la mayoría de gente hace sin pensar, a los que sufrimos esta fobia, nos supone un gran esfuerzo o incluso lo evitamos.

¿Qué fue lo que más te motivó a dar el paso de venir a nuestros cursos, a pesar del reto personal que implica el desplazamiento?
Saber que todas las compañeras del grupo íbamos a estar aprendiendo y cosiendo lo mismo. Había estado en otros cursos pero cada una se iba haciendo una prenda diferente: una estaba haciéndose un traje de flamenca mientras la de al lado le hacía una ranita al nieto y la otra una faldilla para la mesa camilla. A mí ese tipo de clase no me servía porque me desconcentraba mucho. Cuando Susana me dijo que íbamos a ir todas a la vez no me lo pensé dos veces y me apunté del tirón. No me equivoqué.
¿Cómo te sentiste el primer día que llegaste a clase?
Iba muy nerviosa, porque había tenido que exponerme a varias situaciones que me generaban mucha ansiedad (como hacer un trayecto de 20 minutos en metro en plena hora punta y al llegar a Ciudad Expo, tener que atravesar una explanada que hay entre la estación de metro y Laboratorium, pero al llegar a la clase, me sentí como en casa. El ambiente era buenísimo con compañeras que se conocían de cursos anteriores y se llevaban fenomenal. Eso hacía que hubiera un ambiente relajado y con muy buen rollo. Nos recibieron a las nuevas con los brazos abiertos y ese buen ambiente se ha mantenido todo el curso. ¡Se nos pasaban las horas volando!

¿Hubo algo en particular que te hizo pensar: “Este es el lugar adecuado para mí”?
La energía del grupo. El compañerismo, la amistad que veías que había, el cariño y la dedicación del equipo docente,…
¿Cuánto tiempo llevas cosiendo y qué papel ha jugado la costura o el patronaje en tu bienestar personal?
LLevo años yendo a cursos de costura, pero debido a la medicación que tomaba para la ansiedad, no era capaz de concentrarme. Me costaba la misma vida asimilar lo que me explicaban y no era capaz de enfocarme en lo que estaba haciendo. Después de una serie de cambios en la alimentación , voy consiguiendo reducir la ansiedad y mejorar la concentración. Siempre he querido aprender a coser para poder hacerme ropa que me gustara y me sentara bien y así no tener que depender de modas ni tallas.
A día de hoy, la costura y el patronaje me están ayudando a trabajar la concentración y la paciencia: como no estés atenta a lo que estás cosiendo o a las medidas que estás utilizando, te va a tocar descoser o repetir el patrón. El día que estás concentrada, las horas se pasan volando; y la satisfacción que sientes cuando vas montando partes de la prenda y ves que encaja y que te queda bien, compensa todo el esfuerzo realizado.
¿Sientes que formar parte de este grupo ha cambiado algo en tu día a día o en tu forma de afrontar los retos?
Sí, escuchar las opiniones y consejos de las compañeras hace que veas todo desde varios ángulos (no sólo en la costura, sino a nivel personal) También me ha aportado calma a la hora de afrontar un nuevo reto, ver que no pasa nada si me equivoco, que de los errores también se aprende y que no hay que hacer todo perfecto a la primera.
¿Qué es lo que más disfrutas del proceso de aprender patronaje y confección?
Ver cómo gracias al patronaje, un trozo de tela se convierte en ropa. Vas uniendo las líneas que has dibujado en la tela y vas viendo cómo va tomando forma la prenda. Parece magia

Si pudieras soñar en grande, ¿cómo te gustaría aplicar todo lo que estás aprendiendo aquí?
No soy mucho de soñar. De momento me centro en aprender lo básico. Cuando sepa eso, ya soñaré.
¿Hay algo que podríamos hacer para que tu experiencia con nosotros sea aún más agradable?
¿Sería posible poner la parada de metro delante de la escuela? ¡Eso sí que es soñar a lo grande, jajaja!
jajajaj…. Muchas gracias Ana! Por cierto … nos encanta tus prendas en tu jardín!
Ana nos ha comentado que: “Y una cosa LABORATORIUM, si alguien desea tener más información sobre el tema, si alguien tiene un familiar y no sabe cómo actuar ante esta situación o necesitan la opinión de una persona que ha pasado por ahí, yo sin problema les puedo echar una mano!. Sé lo mal que se pasa, lo solo que se siente uno. Es algo que no se conoce, ni la persona que lo sufre, ni el entorno sabe cómo actuar. Si puedo echar una mano, que cuenten conmigo”. ANA L.
Nos podéis escribir un email y directamente os pasaríamos el teléfono de Ana. Gracias!!!